"El paisaje me dejó mudo. Estábamos sobre una colina a las afueras de una ciudad enorme, con edificios y construcciones como nunca había imaginado, sumamente extrañas para mi conocimiento. El metal casi pulido de las altas edificaciones contrastaba con la flora de todos los colores, los verdes más intensos que jamás había visto" Orbe Dividido Michel Deb pag 26